Saturday, February 03, 2007

Se me acabo la sangre...

Mirandola,
escondido en mi oscuro lugar entre las mezclas de esa paciencia frenetica,
y adrenalina perdida bajo el osio del miedo que me atormenta,
la veo charlar largas horas con los habitantes de su pequeño circulo social,
entre ellos se susuran las inseguridades y colorean las peque~as ventajas de su mundo,
para colgarselos como asesorios de personalidad y entrecortadas miradas,
suspiran los ocultos deseos nunca revelados por miedo a que sean la nueva publicidad,
a la que tendra que adaptar sus estilos de vida para pegar.
alli la miro,
con mi mano extendida donde no se ve,
esperando que ella sienta la intencidad de mis deseos,
pero es un vano deseo,
una ilusion que se pierde en los rinconces de mis cabeza,
en las inrreversible realidad a la que tengo que respirar,
y descargar mis abortadas ideas y mis moribundos deseos,
de continuar, de vivir, de tocar,
un stalker(asechador) cualquiera,
sin la fuerza de voluntad para controlar el miedo que arropa su cuerpo,
un perdido entre sus mas efimeras devastaciones,
con sus grilletes de pavor y angustias,
con la mano nerviosa con la que,
intenta relatar las formas en las cuales,
esa mujer de su mundo mental,
entra y sale de su vida,
sin alguna vez pertencer,
sin nisiquiera saber su nombre,
sin poder, por no entender,
el arte de conocer,
yace encerrado en sus paredes personales,
cultivadas por sus miedos,
y vueltos unos ejercitos concretos,
que le impediran avanzar a ella,
a ella,
por la cual,
daria la vida,
que no tiene,
daria la libertad,
que le hace prisionero,
de mirarla de lejos desde aquel lugar.

el, con sus largos cabellos,
que escondan su mirar,
con la cabeza caida,
cansado de desear estar en alto,
termina escondido en el rincon de si mismo,
pierde el porque de verse existir,
mas que ver el mas minimo cambio,
de su contemplada flor.

se me acaba la sangre,
ya no tengo color en la piel,
estoy undido en mi fria, soledad.

el mundo oscurece, y yo me veo cada vez mas lejos,
de entre todas las cosas,
me siento oscuro,
oscuro,
sin saber que buscar,
mas que contemplar,
el recuerdo de mi aquello,
que una vez,
me dejo respirar.

Maldito Creativo.